miércoles, 14 de septiembre de 2011

Hermes, el ingrato


“Que los dichos del Gobernador Binner ameritan el más contundente rechazo no solo por maniqueos sino también por poco cortés hacia la historia de una fuerza política hermana con la que su partido comparte la pertenencia en la internacional socialista"

“Que las desafortunadas declaraciones del candidato a presidente Hermes Binner caracterizando de modo agraviante a insignes políticos que brindó la UCR a la República no hacen mas que herir el sentimiento radical”

“Que es falsa la disyuntiva entre lo viejo y lo nuevo planteada por Binner, por cuanto si la nueva política que él postula es producto de la descalificación y de faltar a la palabra, nosotros nos quedamos con la vieja política que condensa las buenas prácticas y las mejores tradiciones del radicalismo que fueron sustentadas en el pensamiento y en la acción por los radicales a los que hizo alusión”

“Que resulta conveniente recomendarle a Hermes Binner que en su condición de Gobernador se dedique a gobernar y en su condición de candidato presidencial a explicitar sus propuestas para dejar atrás las prácticas de la descalificación y de la ingratitud para con el partido que siempre le tendió una mano generosa”.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Masa Crítica


Domingo de tarde ventosa, con temperatura cuasi-otoñal, me llegué hasta los multicolores Silos Davis, a la convocatoria periódica de Masa Crítica Rosario, que según leí en la invitación recibida vía facebook se hace todos los primeros domingos de cada mes en unas sesenta ciudades en el mundo para promocionar el uso de la bicicleta.

Lo llamativo de la movida es que se trata de un espacio muy heterogéneo y muy horizontal, donde por ejemplo el itinerario se define sobre la marcha entre los presentes, así arrancamos por Bv. Oroño hasta el agrietado Bv. Segui para luego regresar por Avda. San Martín para aprovechar, según decían, el viento a favor.

Con muy buena onda fue el desarrollo de esta actividad con un lider que rollers y peluca azul mediante iba animando el encuentro, apreciando en general la buena recepción de automovilistas, motociclistas y peatones.

La nota de poco color la dieron unos pocos automovilistas que ganados por una histeria frenética en la apacible tarde dominguera sin dudar apretaron el acelerador contra la columna de ciclistas violentando incluso la luz roja del semáforo que les impedía el paso, otros en paralelo nos pasaron en contramano y a muy alta velocidad o en el caso de algunos motociclistas nos evitaron transitando por las veredas adyacentes.

Una tarde de domingo diferente que me permitió formar parte de ese núcleo de ciclistas que bregan por formar conciencia para que en nuestra ciudad se pueda instaurar la bicicleta como medio de movilidad económico, saludable y no contaminante y para que el estado municipal lejos del chamuyo pueda brindar la infraestructura que hace falta.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Arturo Illia


Invadido por la sorpresa leo, releo y vuelvo a releer la nota publicada en el matutino Rosario/12 y definitivamente concluyo en que se trata del juego de jugar imaginariamente con los ausentes en cuanto a que harían si vivieran.

Este juego me remite a recordar a un correligionario que en los plenarios partidarios ante cada situación anómala como muletilla vociferaba “qué diría Alem, qué diría Yrigoyen” y a recordar también mí reflexión de que simplemente no dirían nada por el hecho de ya no estar.

Motiva la redacción de estas líneas la utilización en este juego, en este caso político, de quien considero el ciudadano más respetado por los argentinos, hablo de Arturo Illia, entendiendo además que cualquier radical por más ignoto que sea no permitiría que se juegue con el nombre de una de las figuras más importantes del radicalismo.

Sorprende entonces su hijo Leandro con este juego para justificar su actual posicionamiento político, cuando sostiene que Don Arturo Illia preferiría estar “en la cantera del Frente Amplio Progresista” y por ende enfrentado a su Unión Cívica Radical donde orgullosamente tanto aportó, y a tal punto fue así que llegó a acuñar la frase “es difícil ser radical pero vale la pena serlo”.

Sinceramente no se que preferiría hoy Arturo Illia, de lo único que si estoy seguro es que honrando una conducta intachable, sin dobleces, retacearía su apoyo a quien dilapida fortuna en publicitar actos de gobierno, de que no abrevaría en la práctica del transfuguismo y absolutamente persuadido de que le pondría el hombro a su querido partido como lo hizo a lo largo de toda su vida.

jueves, 28 de julio de 2011

Ricardo Balbín a 107 años de su natalicio


Breve biografía de Ricardo Balbín

Por Diego A. Barovero

Ricardo Balbín nació en la Ciudad de Buenos Aires el 29 de julio de 1904. De muy pequeño debió afrontar grandes responsabilidades, ya que en 1909 su madre es trasladada a España por problemas de salud y Ricardo debió hacerse cargo del cuidado de sus hermanos menores. La familia Balbín se trasladó a las ciudades de Azul y Ayacucho. En esta última ciudad inició al año siguiente sus estudios primarios.

En 1916 Balbín tuvo su primer acercamiento con la política, ya que viajó a Buenos Aires junto con su padre para asistir a los actos de asunción del presidente Hipólito Yrigoyen, consagrado por primera vez por el voto popular. Ese mismo año comenzó sus estuidos secuendarios en el Colegio San José de la Capital Federal. En 1921 egresa de ese establecimiento con el título de bachiller con diploma de honor e ingresa en la Universidad de Buenos Aires para cursar la carrera de Medicina.

En 1922 se afilió a la Unión Cívica Radical, por entonces Marcelo T. de Alvear asume la presidencia de la Nación, sucediendo a Hipólito Yrigoyen.

Por problemas familiares, en 1924 debe trasladarse a la ciudad de La Plata, donde residirá por el resto de su vida. Por entonces, abandona los estudios de medicina y se inscribe en la Facultad de Derecho en la universidad platense.

Hacia fines de 1926 aprueba la última materia de abogacía y es expulsado provisoriamente de la facultad por su activa militancia estudiantil. En 1927 se recibe de abogado y consigue un empleo en la biblioteca de la legislatura bonaerense. En 1928 Balbín contrae matrimonio con Indalia Ponzetti. Es ya un activo dirigente del radicalismo de La Plata y como tal actúa en la campaña electoral de 1928 que conduce por segunda vez a la primera magistratura de la República a Hipólito Yrigoyen. Es designado fiscal del crimen por la intervención federal en la Provincia de Mendoza a cargo de Carlos Borzani.

En 1930 cuando por primera vez un golpe de Estado quiebra el orden constitucional en la Argentina Ricardo Balbín es elegido presidente del Comité de la UCR de la primera sección de La Plata. Cuando la dictadura de Uriburu convoca a elecciones en la Provincia de Buenos Aires como testeo de la situación política, Ricardo Balbín es candidato a diputado provincial. Tras el triunfo radical, los comicios son anulados por el gobierno de facto y no pudo asumir su cargo.

Durante toda la década del treinta, Balbín desarrolla una febril actividad política tendiente a derrotar al régimen fraudulento, lo que le deparó persecución y cárcel. Fue orador de las campañas de don Marcelo de Alvear y orientó el Movimiento Revisionista de la UCR bonaerense junto a Alejandro Leloir y Luis Cetrá. En 1940 Balbín es nuevamente electo diputado provincia, pero renunció a su banca debido a que los comicios habían sido escandalosamente fraudulentos.

Cuando los sectores alvearistas de la UCR comenzaron a propugnar una coalición electoral con otras fuerzas políticas, Balbín se opuso rotundamente y trabajó activamente para nuclear a todos los sectores radicales intransigentes. En 1945 se cumple su objetivo, cuando funda junto a otros dirigentes como Frondizi, Lebensohn, Larralde, Noblía, Sobral y otros el Movimiento de Intransigencia y Renovación (MIR).

En las elecciones de 1946 cuando triunfa el peronismo sobre la Unión Democrática, integrada por la UCR y otras fuerzas, Balbín es electo diputado nacional y sus pares lo eligen presidente del que se conocerá como “Bloque de los 44”.

Desde el parlamento desarrolla una firme acción opositora contra el gobierno de Perón. Su ferviente defensa de la libertad le cuesta múltiples procesos por desacato a la figura presidencial. En 1949 es expulsado de la Cámara de Diputados para ser sometido a proceso penal. Elegido por su candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires en 1950, es detenido el mismo día de los comicios. Fue procesado por desacato al presidente de la Nación y cumplió condena en el penal de Olmos. A fines de 1950 es indultado por el presidente Perón, medida rechazada por Balbín quien solicita que continúe el proceso, ya que en la causa no había recaído sentencia firma contra él.

Ya liberado, la Convención radical lo proclama candidato a presidente de la República, acompañado en la fórmula por Arturo Frondizi para las elecciones de noviembre de 1951. El peronismo derrota a la UCR y Perón es reelecto. Ricardo Balbín continúa su militancia en el sector intransigente del radicalismo. En 1954, Balbín apoya la elección de Arturo Frondizi como presidente del Comité Nacional de la UCR.

En 1955 la llamada Revolución Libertadora derroca al régimen peronista y su líder debe exiliarse. Los partidos opositores, entre ellos la UCR, apoyan al gobierno de facto presidido primero por el General Eduardo Lonardi y tras su renuncia por el General Pedro Eugenio Aramburu.

En 1957, la UCR se divide en torno a la candidatura presidencial de Arturo Frondizi, proclamado por la mayoría de la Convención del partido en Tucumán. Los disidentes, unionistas, sabattinistas e intransigentes bonaerenses liderados por Balbín, se nuclean en la UCR del Pueblo que preside Crisólogo Larralde. Los partidarios de Frondizi formaron la UCR Intransigente.

Balbín es elegido en elecciones internas como candidato presidencial por la UCR del Pueblo, acompañado por Santiago del Castillo como vicepresidente (Triunfaron sobre la fórmula Zavala Ortiz-Sanmartino). No obstante, debido a un pacto secreto sellado por Rogelio Frigerio con Perón en el exilio que desvió el voto peronista hacia los candidatos de la UCRI, Ricardo Balbín fue derrotado por Frondizi en los comicios presidenciales de 1958.

En 1959 Balbín es elegido presidente del Comité Nacional de la UCR del Pueblo. Es un firme opositor al gobierno de Frondizi, el cual, jaqueado por las presiones militares y la pérdida de apoyo del sindicalismo peronista, fue removido del mando en marzo de 1962.

Por entonces, Balbín impulsa desde la presidencia de la UCR del Pueblo un acuerdo programático llamado Asamblea de la Civilidad en defensa de las instituciones republicanas entre todas las fuerzas políticas incluyendo al peronismo.

En 1963 renuncia a la posibilidad de ser nuevamente candidato a presidente e impulsa la candidatura del cordobés Arturo Illia quien, proclamado candidato por la UCR del Pueblo, triunfa en los comicios de ese año asumiendo la presidencia el 12 de octubre.

A pesar de presidir un gobierno austero y que exhibía notables índices de eficacia administrativa, Illia fue derrocado en 1966 por el accionar conjunto de un plan conspirativo de las Fuerzas Armadas, el sindicalismo peronista, la prensa y algunas empresas multinacionales. Se establece la dictadura del general Juan Carlos Onganía.

Hacia 1970, Ricardo Balbín continúa su prédica en pos de la unidad nacional e impulsa la creación de la Hora del Pueblo, donde se integran los partidos políticos argentinos mayoritarios en reclamo de la vuelta a la legalidad constitucional.

En 1972, triunfa en las elecciones internas sobre Raúl Alfonsín y es elegido candidato a presidente de la Nación. En la fórmula lo acompañó el cordobés Eduardo Gammond. A fines de ese año, cuando Juan Perón retorna por unas semanas al país, Balbín se encuentra con él y, sorteando un obstáculo circunstancial (una medianera) ambos líderes se encuentran y en su abrazo sellan para los tiempos la unidad de las fuerzas democráticas y populares argentinas.

En las elecciones del 11 de marzo de 1973 Balbín obtiene algo más del 22 por ciento de los votos siendo derrotado por la fórmula del FREJULI Cámpora-Solano Lima que no obtiene más del cincuenta por ciento de los votos. Según la enmienda constitucional vigente, debía realizarse una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados. Sin embargo, Ricardo Balbín resignó esa posibilidad convencido que la gran mayoría de los argentinos había optado por devolverle el poder al justicialismo.

Tras el regreso definitivo de Perón al país, Cámpora, objeto de múltiples presiones, renunció a la presidencia. Su sucesor Lastiri convocó a comicios presidenciales parasetiembre de 1973. Hubo gestiones oficiosas para lograr una fórmula de unidad nacional Perón-Balbín, pero esto no fue posible. Cada partido concurriría con sus candidatos. Nuevamente le correspondió a Balbín encabezar la fórmula radical, esta vez con el joven senador Fernando de la Rúa como aspirante a vicepresidente. Más el arrollador triunfo del general Perón era inevitable. Su tercera esposa María Estela Martínez, conocida como Isabelita, fue elegida vicepresidente.

El 1 de julio de 1974 falleció Perón y en su sepelio, fue Balbín quien realizó el más sentido homenaje: “Este viejo adversario, despide a un amigo”.

El gobierno peronista presidido por Isabel fue decayendo en la consideración y el apoyo popular. Se creó un clima de golpe de Estado que rápidamente ganó la calle. Balbín intentó varias veces convencer a la presidente que era necesario introducir cambios en el rumbo y despedir a funcionarios como José López Rega. Sin embargo nada se hizo.

A principios de 1976 se realizaron varias reuniones multipartidarias para intentar reencauzar al país y evitar el golpe militar. Pero no fue posible. A mediados de marzo Balbín se dirigió al país por televisión llamando a la unidad nacional y a apoyar la legalidad. Dijo “Si se espera la ruina, en la ruina encontrarán una bandera. No se realizará el país sino sobre la base de la unión de los argentinos...”. El 24 de marzo Isabel era derrocada, clausurado el Congreso y proscriptos los partidos políticos. Comenzaba el llamado proceso de Reorganización Nacional.

Durante los años duros de la dictadura militar, Balbín procuró por todos los medios mantener unido al radicalismo y conservar la línea de diálogo entre los partidos políticos y el gobierno de facto. En 1980 viajó al Vaticano a entrevistarse con el Papa Juan Pablo II y a su regreso, impulsó el nacimiento de la Convocatoria Multipartidaria, recreando ele spíritu de unidad nacional que venía pregonando desde varias décadas atrás.

Hacia 1981 su actividad política fue declinando, debido a su estado de salud. Aún en una cama ortopédica instalada en su casa de La Plata, seguía recibiendo dirigentes políticos que concurrían a pedir consejo o a intercambiar ideas.

Finalmente su vida se agotó el 9 de setiembre de 1981. Su sepelio, que convocó a millares de argentinos, se transformó de hecho en el primer acto de oposición masivo al régimen militar imperante que reclamaba – igual que lo había hecho Balbín – el retorno a la democracia.

En tiempos signados por la inestabilidad institucional y el desencuentro, Ricardo Balbín marcó el sendero de la búsqueda de la armonía entre las fuerzas políticas populares y democráticas de la Argentina para reconstruir el ideal republicano.

La figura de Ricardo Balbín, su ejemplo de vida, su modelo de conducta, su compromiso con una causa, siguen siendo un norte para la dirigencia política y el pueblo argentino todo.

Fuente: http://ricardobalbin.tripod.com/biografia.htm

sábado, 23 de julio de 2011

El trágico final de una niña


Una niña. Era una niña. Es trágico. Hoy, 23 de julio de 2011 ha muerto Amy Winehouse, en circunstancias que todavía no se han aclarado (aunque no nos cueste imaginar). La encontraron muerta en su piso de Candem, y nos deja muchas promesas sin cumplir, un disco tremendo llamado Back To Black (Island, 2006) y una voz inconfundible y eterna. Buitres y demás animales del fango se frotaran las manos con su muerte, al igual que hicieron con sus escarceos en vida, y porque no decirlo, en parte responsables de este horrible final. Y de verdad, Amy Winehouse era una niña. Alcohólica y drogadicta, pero una niña de 27 años que pasó su mayoría de edad entre focos, paparazzis y malas influencias. Un juguete roto, aunque la expresión parezca ya una broma.

Hace unas semanas Amy Winehouse daba su último concierto completamente ebria delante de una audiencia que la abucheaba. Era la caricatura de una artista genial, carismática como pocas y con una carrera fantástica truncada por estúpidos clichés del éxito. Y mientras la prensa rosa y el público biempensante la atizaba considerando que vivía en los caprichos y devaneos de artista consentida, Amy Winehouse, al igual que muchos otros grandísimos cantantes, era una enferma. Y nadie pudo o supo ayudarla. Oirán muchas cosas los próximos días. Sacaremos lo malo y más malo de Winehouse y de su entorno. Demonizaremos a su ex marido, el problemático Blake Fielder-Civil. Como dijo su padre ante el parlamento inglés: “el gobierno gasta 400 millones de libras en programas de rehabilitación, pero si alguien quiere abandonar voluntariamente las drogas, apenas recibirá ayuda”. Probablemente a Amy Winehouse no le faltó nunca el aliento de un asesor financiero, un directivo discográfico o un representante, pero nadie pudo ayudarla con su enfermedad.

Nacida en 1983 en Londres y de ascendencia judía, Amy Winehouse bebió de las fuentes del jazz y del soul y labró una voz mágica de contralto que le valió una firma con Island Records sin haber cumplido la veintena. Frank (Island, 2003), fue su primer disco, una pequeña maravilla soul, con un gusto exquisito por el R&B. Un grandísimo debut que quedo empañado ante Back To Black (Island, 2006), una de las joyas de la última década. Un tratado de voz y música del alma, que marcó la senda de la resurrección de un estilo y que nos dejó canciones eternas: Rehab, You Know I’m No Good, Tears Dry On Their Own o Back To Black.

Yo me quedo con la Amy Winehouse de Back To Black (Island, 2006). Lo escucharé una y otra vez. Porque ahí está ella, enorme, carismática, con una voz que sale del alma y que llega al alma. Yo me quedo con la Amy Winehouse guapa y desafiante. Esa artista que parecía que venía de los 50 para romper corazones y meternos en problemas. Me quedo con su mirada profunda, de raza perdida. Me quedo con la Amy Winehouse que pierde en Love Is A Losing Game.

Why do I wish I never played
Oh what a mess we made
And now the final frame
Love is a losing game

Descansa en paz, Amy Winehouse.

Era una niña.

Fuente: http://blogs.revistagq.com/milmaneras/

Esta entrada se publicó el Sábado, 23 Julio 2011 a las 22:47 (hora española) por Fermín Zabalegui.

martes, 28 de junio de 2011

Cristina y Don Arturo


El uso relajado de la cadena nacional que pudimos apreciar por estos días, además de ameritar su rechazo, constituye toda una invitación a cotejar otras formas de utilización de comunicación política institucional.

Así, lejos de lo establecido por la vigente ley denominada de “medios” donde se consagra el uso de la cadena nacional para situaciones graves, excepcionales o de transcencia institucional, la Presidente de la Nación Dra. Cristina Fernandez de Kichner utiliza dicha cadena con fines partidarios.

Retomar la senda que nos permita dejar atrás este desviacionismo, justificado endeblemente en que un ministro de otra gestión hizo lo propio, nos mueve a apelar a quien se erige en toda una referencia de apego a la institucionalidad, hablamos del Dr. Arturo Illia.

Al cumplirse un nuevo aniversario del derrocamiento del gobierno constitucional del Dr. Arturo Illia, resulta oportuno recordar a quien hizo de la tolerancia, de la austeridad y del respeto por las instituciones de la República un culto permanente.

De este Presidente de la Nación que utilizó la cadena nacional solamente para anunciar políticas de Estado, muchas veces se mofaron de su prédica, de su republicanismo y de su accionar democrático.

Don Arturo entendía que un Presidente jamás debía atribuírse poderes que no le eran propios, ni muchos menos electrizar a las masas con discurso y gestualidad histriónica porque ello desjerarquiza la investidura.

Valga entonces este ejemplo permanente que constituye la figura de Arturo Illia como aporte para poder despejar este desapego al respeto por las instituciones de la República.

Publicada en Diario La Capital: http://www.lacapital.com.ar/ed_impresa/2011/6/edicion_969/contenidos/noticia_5382.html

Fuente fotografía: www.facebook.com/correligionariomerlo

sábado, 28 de mayo de 2011

Tips post


El nuevo sistema electoral es sencillo para el votante más allá del arduo trabajo que tuvieron autoridades de mesa y fiscales al momento del escrutinio

El debate previo al debut de la boleta única demostró que fue más un problema de los dirigentes que de la gente

Números en mano, evidencia que los oficialismos están atravesando un buen momento

Con María Eugenia Bielsa como excepción en categorías legislativas puede sostenerse que el efecto arrastre quedó intacto

En el caso de categorías legislativas fueron eficientes aquéllos que se apegaron a candidatos taquilleros en cargos ejecutivos

Queda pendiente optimizar la información electoral y la denominada sábana recortada para saber más allá del tercer candidato a cargos legislativos a quien se está votando

Queda pendiente también la búsqueda de la cohesión para evitar la dispersión de sufragios ante la multiplicidad de ofertas

Campañas artesanales sin visibilidad en los medios masivos de comunicación, resultados previsibles

Esta elección ratificó una verdad de Perogrullo por aquello de que triunfa quien tiene mayor capacidad de captar votantes y recursos económicos, con las dudas del caso sobre financiamiento de opciones oficialistas

Una formidable enseñanza este debut

Como diría Raúl: “la democracia está entre nosotros, está para quedarse”